miércoles, 17 de febrero de 2016

Pensando en el futuro

No había vuelto a ver a nadie del décimo curso del año anterior. Se acordaba ahora de un chico muy guapo, Poto, que le hacía tilín. ¿Qué estaría haciendo? Y sobre todo, ¿dónde? Porque no había visto a ningún chico o chica mayor que ellos ni en las vacaciones en Nortea, ni viajando por Antartia con sus padres. Aquel detalle, en el que hasta entonces no había reparado, le parecía ahora de lo más raro. Por no decir inquietante.
¡Bumba!
— Pero, ¿qué haces, Alia? ¿Dónde tienes la cabeza?
Furo se reía a su lado montado en su tabla, mientras Teno trataba de ayudarla a levantarse. Ella se había caído después de hacer un ocho y medio pensando en las musarañas.














Salió del agua y volvió a tumbarse, mientras Furo y Teno se sentaban a su lado. Espia llegó corriendo y derrapó sobre la arena.
— ¡Hey, hey! —protestaron ellos.
— ¡Alia, ven a bañarte! —la animó su amiga sin hacer caso de los chicos.
— Ya me he bañado —respondió la niña.
— Es lo único que ha hecho. ¡Bañarse! —rió Furo, sacudiendo la cabeza para quitarse los granos de arena del pelo—. Ha estado más tiempo dentro que fuera del agua.
— ¿En qué piensas? —le preguntó Teno.
— Pues... no sé. En el futuro.
— ¿El futuro? —bufó Furo—. A ver... Sí. Yo, de mayor, voy a ser... ¡No tengo ni idea!
— Yo diseñaré carros más ligeros y más cómodos —afirmó Teno, orgulloso.
— A mi me gustaría trabajar en el Instituto, estudiando el cuerpo humano —dijo Espia con convicción—. ¿Y tú, Alia? Ya sé: ¡Serás botánica como tus padres, seguro! ¡O arquitecta!
— ¿Botánica? ¿O arquitecta? Siempre que hablo de eso con mis padres cambian de conversación, como si no les importara lo que voy a hacer de mayor.
— A mí me pasa lo mismo —reconoció Espia.
— ¿Es raro, verdad? Pero no es eso a lo que me refiero —siguió Alia—. ¿Alguno de vosotros...? ¿Habéis visto a alguno de los de décimo?
— ¿Quieres decir a los azules o a los blancos? —preguntó Furo, perplejo, mirando en todas direcciones.
— ¡Quiero decir a los de los años anteriores! ¿Os habéis encontrado con alguno de ellos durante las vacaciones?
Espia, Furo y Teno negaron con la cabeza.
— ¿Dónde pueden estar? —volvió a preguntar Alia.
— Una vez oí a mis padres que decían algo sobre eso —contó Teno—. Creo que hablaban de Los Páramos.
— ¡Claro! —saltó Furo—. Seguro que están allí, en algún internado. Como por allí nunca va nadie, por eso no los hemos visto.
— A lo mejor están con los asana —dijo una voz tras ellos.


No hay comentarios:

Publicar un comentario